Depeche Mode y la devoción del público mexicano

Nueve años después, Depeche Mode llegó de nuevo a México. El Global Spirit Tour fue el pretexto para que gente de todas las edades se diera cita en el Foro Sol, ya fueran fans from hell o curiosos por una de las agrupaciones más influyentes en los últimos 35 años.

Para comenzar con el “bailazo”, Rey Pila salió al escenario. Sin intimidarse ante un recinto agotado, la banda originaria del DF (como lo dijo el líder, Diego Solórzano) ejecutó sus temas con presencia y calidad. Sin embargo, el público sólo respondía cuando mencionaban a los ingleses.

8:45 PM del domingo 11 de marzo y las luces se apagaron. “Revolution” de The Beatles comenzó a sonar y los visuales nos indicaban que todo estaba listo. “Going Backwards” dio inicio al set. Dave Gahan comenzó a girar cual patinador sobre hielo al inicio de “It’s No Good” y el público enloqueció. Cada gesto, cada pose, no importa la edad, este frontman sabe perfectamente lo que está haciendo y disfruta cada ovación. Incluso se da el lujo de que tener una especie de booty cam que ocasionaba gritos a la menor provocación.

“Precious” y “World In My Eyes” fueron otros de los temas más coreados y las luces de los celulares creaban una bella postal del Foro. Con “Insight” y “Home” llegó un momento de calma en el que Dave dejó el protagonismo a Martin Gore, quien recibió todo el cariño de los fans. La audiencia extendió la melodía de este último tema y siguió cantando cuando la música había cesado. La banda se sorprendió y lo agradeció mucho.

Los visuales son parte importante de la estética de la banda, ya fueran los clips del excelente Anton Corbijn o el arte de su último álbum, complementaban a la perfección el mood de la noche que iba de la euforia al erotismo, un ejemplo de esto fue “Stripped”.

“Enjoy the Silence” fue sin duda la más coreada de la noche, al grado de que Dave sólo tenía que apuntar con el micrófono al público para que se escucharan las más de 65 mil voces cantando al unísono. Pero los mexicanos aún le tenían una sorpresa a Depeche Mode y es que para “Never Let Me Down Again” ya es un clásico que todos muevan sus brazos de lado a lado, pero los fans se pusieron de acuerdo para iluminar de verde, blanco y rojo el recinto.

Con esta impresionante vista, la banda abandonó el escenario y regresaron con una versión de “Strangelove” que aunque de inicio parecía muy sobria se convirtió en uno de los mejores momentos de la noche. Un emotivo Martin Gore se volvió a llevar los aplausos.

Sonaron “Walking In My Shoes” y “A Question of Time” y todos deseábamos que la banda siguiera toda la noche, aún faltaban muchos hits, pero después de dos horas sabíamos que el show estaba por terminar. Lo que era seguro no faltaría en la hipnótica velada era “Personal Jesus” y todos disfrutamos los últimos minutos de la banda sobre el escenario.

Dave, Martin y Andrew acompañados por sus excelentes músicos en vivo (Peter Gordeno y  Christian Eigner) pasaron al centro para agradecer a los asistentes, muchos de los cuales ya estaban ansiosos por reencontrarlos el martes y quizá escuchar alguna canción extra. Las luces no se encendían y la música en el fondo nos daba cierta esperanza de que volvieran por una canción más, pero no sucedió. Aún así, todos se retiraron con una sonrisa por haber presenciado a estas leyendas de la música.  

Fotos cortesía OCESA (Chino Lemus)

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