Thirty Seconds to Mars

7web24/01/14 Palacio de los Deportes

Pasadas las 21:00 hrs. del viernes, un estruendo se apoderó del Domo de Cobre, lo cual sólo podía significar una cosa: Jared y Shannon Leto, así como Tomo Milicevic estaban en el escenario. Birth abría una noche llena de amor, lujuria, fe y sueños. Cerca de 13 mil asistentes se entregaron al trío al escucharse Night of the Hunter y Search and Destroy. Para This Is War gigantescos globos de colores cayeron sobre los fanáticos mientras coreaban a todo pulmón.

Siguieron con Conquistador y esta vez, fue una lluvia de papelitos coloridos la que inundó el lugar. Con Kings and Queens algunos afortunados pudieron compartir el escenario con Thirty Seconds to Mars. Jared corría de un lugar a otro, se paseaba por todo el escenario y gracias a una pasarela se acercaba a los que no habían logrado posicionarse hasta adelante. Para Do or Die ondeó la bandera mexicana mientras todos cantaban.

Con City of Angels agradeció el hecho de que esa noche sus sueños se estuvieran haciendo realidad, después del pacífico y esperanzador ambiente que se había logrado, llegó End of All Days para dar paso al acústico. Jared se encontraba solo con su guitarra e interpretó Hurricane.

«¿Qué canción quieren escuchar?» preguntó Leto, los fans gritaban muchos títulos, sobre todo pertenecientes al álbum A Beautiful Lie. Jared tuvo que ceder e interpretar The Kill, «pero debe sonar tan fuerte que en cualquier rincón del mundo puedan escucharnos», así fue.

Al también actor, le llegó una idea mientras el concierto se desarrollaba: «¿qué les parece si regresamos en Año Nuevo?» mencionó. Una playa mexicana sería la locación ideal de acuerdo a Leto, quien aprovechó para declararse – de nuevo – fan de los tacos y el guacamole. Pidió que le asignaran un nombre mexicano (que al parecer fue entre «Lucho» y «Lupe») y hasta cantó el Cielito Lindo.

Terminando el acústico, la banda interpretó Stay (original de Rihanna) y para despedirse Leto incitó a que todos levantaran sus puños al ritmo de «No! No! No! No!» Closer to the Edge había desatado la locura mientras el confetti caía. Regresaron del encore con Bright Lights, y debido a la insistencia de los fans, sonó el coro acapella de From Yesterday.

Aún faltaba una canción en la que algunos suertudos pudieron subir al escenario. «Yes! Yes! ¡Sí! ¡Sí!», Jared miraba a los asistentes y elegía a los que lo acompañarían. Mientras se acomodaban, el carismático frontman incitó a que todos los presentes tomaran fotos del momento. Up in the Air al fin comenzó y con ella el último derroche de energía. «Take no more! I´ll take no more!» gritaban todos los presentes, un desgarre final para las gargantas.

La banda se despidió y desaparecieron del escenario agradecidos por lo que había sido (en palabras de Jared) «una de las mejores presentaciones que habían tenido».

6web

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